Yo No Necesito un Mentor

He mentoreado personas por más de 20 años: líderes, ministros y empresarios. Todos me han pedido que lo mentoree y que les ayude a alcanzar sus metas y a desarrollar sus destrezas.

Todos tienen una meta en común: Tienen un sueño a metas que quieren alcanzar.

Tener una meta y un sueño es un indicativo de que estamos vivos, aquello que ya se rindieron o que dejaron de soñar son zombies que vagan por el planeta sin un rumbo fijo, solo buscando una víctima de quien alimentarse y a quien contagiar con su falta de propósito.

El problema no esta en la meta o en el sueño, esta en el proceso. Porque muchos tienen metas y sueños, están enfocados en ello, pero no tienen un “sistema” o proceso para poder lograrlo. Ahí está la “necesidad” de un mentor, si leyó bien, “necesidad” entre comillas, porque la mayoría sabe que lo necesita, pero no están dispuestos a seguir su consejo y dirección.

El rol de un mentor o coach es ayudar a su cliente o discípulo (como le quieran llamar) a estructurar un plan, desarrollar tareas que lleve a la consecución de la meta, a tomar decisiones inteligentes, mantenerse enfocado y por último a resolver problemas inherentes a la meta.
Como dije el problema no está en la meta, está en el proceso. De todas las responsabilidades de un mentor antes expuestas, ¿cuál es la más utilizada? “Resolver Problemas”, ¿por qué?, porque la mayoría “siempre sabe” lo que tiene que hacer y “cómo hacerlo” y solo recurren al mentor cuando las cosas no marchan que como ellos esperaban. Entonces esperan que el mentor les ayude a resolver los problemas y sobrepasar los obstáculos de una manera casi mágica.

¿Por qué esto sucede con más frecuencia de la uno esperaría?

¡Por la falta de disciplina!

Tener la asistencia y dirección de un mentor requiere disciplina para que su trabajo sea efectivo. Si un mentor desarrolla un plan junto al cliente, espero que este lo ejecute y dará seguimiento para que así sea. Claro, esto es en un mundo ideal. La realidad que el mundo está lleno de “todólogos” que siempre saben lo que tienen que hacer hasta que se dan cuenta que en realidad no era así y las consecuencias de sus malas decisiones les alcanzar.

El desarrollar autodisciplina es un proceso que requiere asistencia y dirección de alguien con más conocimiento y experiencia que la que uno tiene. Alguien que se convierta en nuestra caja de resonancia y nos permita escuchar el sonido del éxito, del fracaso, del progreso y del estancamiento. Para la mayoría esto es incómodo, porque solo quieren escuchar que “todo está bien”.
Una Generación Milenial sea por edad o por conveniencia.

Los milenial son la generación nacida entre los años 1981 a 1993. La generación con la cultura de “todo esta bien” y de “siempre ganamos”. Si, eso mismo, los que corren en el día de juegos de la escuela y no importa el lugar en que llegue se ganan una medalla, solo por participar. Los que reciben un regalo el día del cumpleaños de su hermano porque sus padres no quieren que “se sienta mal”. La generación de “no importa cómo lo hagas”, lo importante es que lo intentes.

He descubierto algo interesante con el paso de los años, y es que muchas personas nacidas antes de la era de los milenials y claro esta después, han adoptado la misma actitud. No importa como lo hagan, esperan que refuercen su esfuerzo, hábitos y conductas porque según ellos lo hicieron bien, solo porque lo intentaron. Se resisten a la dirección, disciplina y corrección. Solo desean que sus mentores le den una palmada y les diga, “sigue que vas bien”, “dale mientras tengas una buena actitud lo lograrás”. Lamentablemente esa no es la realidad. La realidad es que hay que corregir las malas acciones, cambiar los malos hábitos por buenos, aprender a escuchar, a seguir instrucciones, a permitir la corrección y dejar la hipersensibilidad para poder convertirnos en lo que deseamos ser, no en lo que somo en realidad.

Por años he tenido que ser un espectador desde las gradas del fracaso de algunas personas que me han seleccionado como su mentor porque simplemente no aceptan dirección ni corrección. Porque no quieren aprender, ni escuchar. Solo quieren ser escuchados de acuerdo con las circunstancias, por lo regular quieren ser escuchados cuando todo lo que han hecho sin la asistencia del mentor les ha salido mal.

El se humanos fue creado para ser parte de una tribu, pero se ha convertido en un ser solitario, resistente a las relaciones saludables y adicto a las relaciones tóxicas. Las relaciones con personas que pueden justificar sus debilidades de carácter y que aplaudan sus tropiezos. No quieren a nadie que los vuelca a llevar al camino del éxito, de las buenas decisiones y de la disciplina. Necesitan una foca que los aplauda a cambio de una sardina.

Un mentor no es una foca, es un profesional preparado, con un cúmulo de experiencia capaz de ayudarle a alcanzar no solo sus sueños, también a desarrollar hábitos saludables, una vida balanceada y un alto nivel de satisfacción con lo que ha logrado.
Quien no este dispuesto a vivir una vida más allá de su estado actual no necesita un mentor, necesita personas que aprueben su mediocridad.

Equipos Virtuales de Alto Rendimiento

Equipos Virtuales de Alto Rendimiento

Desde muy joven siempre me fascinó la idea de poder tener u trabajo que me permitiera trabajar remoto, con personas de diferentes culturas, etnias, y trasfondos a través aves de Equipos Virtuales. Esto principalmente porque entendía que enriquecería  mi nivel de profesional, humano, y la inteligencia emocional. Siempre me ha gustado aprender otros puntos de vista, costumbres y pensamientos.

La realidad es que he podido lograr cumplir con esa meta y ha sido de gran aprendizaje para mí a nivel personal, profesional, y humanitario.

Aquí comparto una presentación dada por este servidor, donde hablo de las ventajas y los beneficios para el empleado y empresa al tener equipos remoto o virtuales.