La Inconsistencia en el Liderazgo

La Inconsistencia en el Liderazgo

El problema de contar con Líderes inconstantes es que no permiten que los liderados obtengan resultados. Es cuestión de establecer ordenes y qué se mantengan a través de un equipo comprometido. El detalle de lograr que ese equipo esté acorde con lo que se pretende lograr tiene mucho que ver con el ejemplo qué le modela el Líder máximo. Si ese líder demuestra inestabilidad e inconstancia el grupo que realiza las tareas podrá no llegar al fin común, entendiendo que el ejemplo comienza con la cabeza de la organización, quien realmente es quien pone la visión y la misión.
Recientemente estuve en una actividad del
 Colegio de la Puertorriqueñidad de mis niños, pero como toda actividad esa fue extraordinariamente buena, organizada, de altura y es que la administración ha logrado juntar a todo ese equipo de trabajo y llevarlo a un gran compromiso, compromiso que se manifiesta en éxitos en la empresa. Porque aparte se cree en que lo que proveen es lo mejor.
La inconsistencia hace que los demás que te puedan ver como ejemplo no te hagan caso, no te vean como un buen Líder, que No solamente exige sino que manda y va. Es por eso que muchas organizaciones públicas y privadas han deteriorado su misión de existir, y es porque la gente no ve compromiso y consistencia desde la alta gerencia.
“Para tener éxito hay que ser consistentes desde el cargo más alto hasta el más pequeño”. -JAER-
Según el diccionario define la consistencia como el concepto que puede aludir a la coherencia que existe entre los elementos o las piezas que forman parte de un conjunto.
Es por eso que al ver el concepto de la coherencia tenemos que pensar en que cuando una persona consistente tiene éxito es porque sus palabras tienen coherencia con sus acciones.
En arroz y habichuelas, que lo que se pide, se hace, se mantiene porque se vive.
El Hábito no Hace al Monje, ¿Pero lo Distingue?

El Hábito no Hace al Monje, ¿Pero lo Distingue?

Haz escuchado esa frase o refrán en muchas ocasiones. Hay quienes se refieren a el de diferentes maneras. En esta ocasión me quiero referir en particular al no generalizar. “El hábito no hace al monje” Lo podemos interpretar que no porque una persona esté o la etiqueten de una manera significa que es de esa manera. En ocasiones las percepciones nos engañan. No necesariamente una persona que viene de un mundo de problemas será un problemático. No porque una persona sea juzgada quiere decir q va a juzgar a todo el mundo. Ya que cada cual decide como mirar de manera diferente y no juzgar por lo que ha tenido q vivir. Lo necesario sería que sea empático y mire a los demás como Jesus los mira, con amor y misericordia. “Pero lo distingue” Bien es cierto que el hábito no distingue al monje pero en ocasiones si lo caracteriza. Quiérese decir que una persona puede ser diferente aunque lo observes de una manera. Dios te puede hablar a través de una persona que la apariencia a tu entender no sea la correcta. Pero, ¿quienes somos para juzgar? Dios usa a quien quiere, más también es necesario que a quien Dios use esté aprobado delante de Él (2Timoteo 2:15 RVR1960). Por eso la distinción es sumamente importante ya que caracteriza a ese ser. No que las apariencias te etiqueten a como ser sino que te caractericen como un ser diferente, lleno de amor, de paz, de paciencia entre otros frutos del espíritu que como cristianos en medio de este mundo en crisis nos distinguirá. “Pues no te vistas de cristiano sino que el decir que eres Cristiano te caracterice como un hijo de Luz”. José Aramís Erazo Rivera #TuCoacheVidayFamilia #CoachenVidaCristiana #triangular