“Es que el Tiempo no me Da”

August 26, 2020

l

Alfonso Aponte

“Es que el tiempo no me da”, una frase lapidaria que consistentemente a través de la historia ha asesinado más sueños que ninguna otra cosa.

En más de 30 años de experiencia profesional y ministerial he escuchado esta frase de forma consistente de la boca de muchas personas con un gran potencial y propósito. Personas con grandes sueños y planes que han sido incapaces de ver la mayoría de estos cumplidos. Han trabajado duro, con mucha pasión y convicción, pero no han avanzado mucho. Han estructurado planes, planes y más planes, pero luego de varios años siguen “demasiado ocupados” persiguiendo sus sueños, trabajando interminables horas, días, semanas y meses queriendo creer que están avanzando, pero no es así.

Trabajan duro, muchas horas y el poco tiempo que les queda se lo dedican a su familia, porque la familia es importante. Pero, ¿cuál es el resultado de todas esas horas de trabajo? ¿Su situación económica esta mejor hoy que hace un año? ¿Ha desarrollado líderes competentes en quienes pueda delegar tareas que le provean más tiempo de descanso y entretenimiento? ¿Su familia hoy disfruta de más comodidad económica que hace 1 año?

Probablemente la respuesta es no.

Hoy sigue trabajando igual de duro, muchas horas, termina el día agotado y con pocas energías. Ha comenzado varios proyectos personas de aprendizaje y no los ha podido terminar porque “el tiempo no me da”. Ha dejado a un lado las relaciones interpersonales, el hacer nuevos amigos o disfrutar tiempo con sus amigos, porque “el tiempo no me da”.

Vive “apagando fuegos”, porque cada día representa un reto de situaciones y problemas que “solo yo puedo resolver”. Tiene líderes en su empresa u organización en los cuales usted no confía, pero justifica esa desconfianza con “es que ellos están muy ocupados”, por eso lo hago yo. Con esto va creando una imagen de “líder sacrificado” que trabaja por el bien de los demás y por poder “echar a su familia pa’lante”, todo para justificar su falta de auto disciplina y temor al fracaso.

Se despierta en la mañana luego de una noche de poco descanso (porque dormir no es lo mismo que descansar), toma café y sale a “sacrificarse” nuevamente por aquellos que usted cree que dependen de usted y tu trabajo, pero la realidad es que usted es quien depende de ellos y su falta de compromiso. En la tarde o noche regresa a su casa preocupado por aquellas cosas que “el tiempo no le dio” para terminar y que mañana debe terminar.

“Es que el tiempo no me da…”, tiene toda la razón, el tiempo no le da ni le dará. Su vida se seguirá extinguiendo en un mar de tareas interminables que no lo conducirán a ningún lado excepto a una vida sin trascendencia. Terminará sus días enfermo, cansado y solo. Todos esos que intentó convencerse de que dependían de usted finalmente siguieron con sus vidas y ya usted no es un obstáculo para que puedan alcanzar sus propósitos. Terminara sus días pensando que las personas por las que se “mató” trabajando y cuidando son ingratas.

Descuidó su salud, su familia y su propósito para convertirse en “mártir” de una causa que nunca debió ser suya.

 

“Es que el tiempo no me da…”, no porque trabaja duro, más bien porque no ha descubierto su propósito en la vida. Usted no existe para ser el “salvador del mundo”, ya Jesús cumplió con ese propósito. Libérese del “God Complex” o “Síndrome del Mesías”. Jesús dijo, “el que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome SU CRUZ” y sígame”. Ya Jesús llevó la cruz de toda la humanidad para traer salvación, ahora nos toca a nosotros cargar “NUESTRA PROPIA CRUZ” (Sin dejar de servir a los demás).

Jesús logró llevar la cruz de todos en tres años, y el tiempo sí le dio.

Analice, ¿hoy usted está mejor que hace 5 años, 2 años o un año? ¿Su salud, finanzas y su familia hoy están más saludables? ¿Tiene líderes en los que puede confiar su empresa u organización para usted tener días de reposo?

Si “el tiempo no le da”, es porque está trabajando para un propósito equivocado.